miércoles, 23 de junio de 2010

6to. Domingo después de Pentecostés


IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

PROPIO 9

04 de Julio de 2010


ORACIÓN COLECTA

 Dios de gloria y amor: la paz solo viene de ti. Envíanos como pacificadores y testigos de tu reino y llena nuestros corazones con gozo por tus promesas de salvación; por tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

LECTURAS

Isaías 66:10-14
Salmo 66:1-8
Dios es quien preserva a nuestra alma en vida. (v.8)
Gálatas 6: [1-6] 7-16
Lucas 10:1-11, 16-20

PREFACIO

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, Padre santo, por Cristo nuestro Señor; quien en el primer día de la semana triunfó sobre la muerte y la tumba, y por su gloriosa resurrección nos abrió el camino de la vida eterna. Así pues, con la Iglesia en la tierra y los coros celestiales, alabamos tu nombre y nos unimos a tu himno eterno. 


Color: Verde.



3er. Domingo después de Pentecostés

IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

Propio
13 de Junio de 2010


ORACIÓN COLECTA

Dios, hacedor y redentor nuestro: tú nos has hecho un nuevo linaje de sacerdotes para dar testimonio del Evangelio. Concédenos ser fiel a nuestra vocación de dar a conocer tus promesas a todo el mundo; por tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

LECTURAS

2º. Samuel 11:26—12:10,13-15
Salmo 32
Luego Tú perdonaste la culpa de mi pecado (v.6)
Gálatas 2:15-21
Lucas 7:36—8:3


PREFACIO

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanzas, oh Señor, porque derramaste el poder de tu Santo Espíritu que nos une a todos como hermanos en una misma fe y un mismo sentir, sin distinción de raza, ni de color de la piel. Por eso, con tu Iglesia de todos los tiempos y lugares, y al son de las guitarras, violines y panderetas, de nuestro pueblo. Alabamos tu nombre y nos unimos a tu himno eterno.

O bién
En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanzas, oh Señor, Padre santo, por Cristo nuestro Señor, quien resucitó de las ataduras de la muerte, y (en este día) como había prometido, derramó su espíritu de Vida y poder sobre sus discípulos escogidos. Por esto toda la tierra se estremece con gozo incontenible. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:


Color: Verde.

lunes, 14 de junio de 2010

Quinto Domingo después de Pentecostés

IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

PROPIOS
27 de junio de 2010


ORACIÓN COLECTA

Oh Dios: para los que te aman, Tú has preparado gozos más allá del entendimiento. Derrama en nuestros corazones tal amor por ti que, amándote sobre todas las cosas, podamos alcanzar tus promesas, que exceden todos nuestros deseos; por tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

LECTURAS

1o. Reyes 19:15-16,19-21
Salmo 16
Gálatas 5: 1,13-25
Lucas 9:51-62


PREFACIO

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, Padre santo, por Cristo nuestro Señor; quien, en el primer día de la semana triunfó sobre la muerte y la tumba, y por su gloriosa resurrección nos abrió el camino de la vida eterna. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:


Color: Verde.

4o. Domingo después de Pentecostés


IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

PROPIOS
20 de junio de 2010


ORACIÓN COLECTA

            Oh Dios, nuestro defensor: en torno a nosotros se agitan las tormentas y nos hacen temer. Rescata  atu pueblo de la desesperación, libra a tus hijos del temor y presérvanos a todos de la incredulidad; por tu Hijo Jesucristo nuestro Señor.


LECTURAS

Isaías 65: 1-9
Salmo 22:18-27
Gálatas 3:23-29
Lucas 8:26-39


En medio de la congregación te alabaré. (v.21)


PREFACIO

En verdad es digno,  justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, Padre santo, por Cristo nuestro Señor; quien, en el primer día de la semana triunfó sobre la muerte y la tumba, y por su gloriosa resurrección nos abrió el camino de la vida eterna. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:



Color: Verde.