jueves, 16 de diciembre de 2010

Primer domingo después de Epifanía

IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

Serie “A”
Primer domingo después de Epifanía
El Bautismo de Nuestro Señor
09 de enero de 2011.


ORACIÓN DEL DIA

Padre celestial: en el bautismo de Jesús en el Río Jordán tú lo proclamaste tu Hijo amado y lo ungiste con el Espíritu Santo. Haz que todos los bautizados en Cristo sean fieles a su vocación de hijos tuyos, herederos con él de la vida eterna; por tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre

LECTURAS

Isaías 42: 1-9
Salmo 29
La voz del Señor sobre las a guas. (v.3)
Hechos 10:34-43
Mateo 3: 13-17


PREFACIO PARA EPIFANIA


En verdad, es digno justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, Padre santo, por Cristo  nuestros Señor. Compartiendo nuestra vida vivió entre nosotros para revelar su gloria y su amor a fin de que nuestras tinieblas cedieran ante su luz fulgurante. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:

O bien:
En verdad, es digno justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, porque con la encarnación de tu gracia y de tu verdad en la historia, nos revelaste el verdadero horizonte de la vida según tu promesa: cielos nuevos y tierra nueva en donde mora la justicia, Por eso, con tu iglesia de todos los tiempos y lugares, y al son de la música de nuestros pueblos (aquí se pueden añadir términos pertinentes, tales como salsa, merengue, milonga) albamos siempre tu glorioso nombre, cantando:

COLOR

Blanco (según ELCA).


Un aporte al desarrollo litúrgico de las comunidades de la ILS.

“No más violencia: El pueblo de Dios exige seguridad, tranquilidad y justicia”
Levíticos  25:18

Epifanía del Señor


IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

Serie “A”
Epifanía del Señor
06 de enero de 2011.


ORACIÓN DEL DIA

Señor Dios: en este día tú revelaste a tu Hijo a los pueblos por la guía de una estrella. Guíanos ahora por la fe a conocer su presencia en nuestras vidas, y llévanos al fin a la plena visión de tu gloria; por tu Hijo Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre.


LECTURAS

Isaías 60: 1-6
Salmo 72: 1-7, 10-14
Todos los reyes se postrarán delante de él (v.11)
Efesios 3: 1-12
Mateo 2: 1-12

PREFACIO PARA EPIFANIA


En verdad, es digno justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, Padre santo, por Cristo  nuestros Señor. Compartiendo nuestra vida vivió entre nosotros para revelar su gloria y su amor a fin de que nuestras tinieblas cedieran ante su luz fulgurante. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:

O bien:
En verdad, es digno justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, porque con la encarnación de tu gracia y de tu verdad en la historia, nos revelaste el verdadero horizonte de la vida según tu promesa: cielos nuevos y tierra nueva en donde mora la justicia, Por eso, con tu iglesia de todos los tiempos y lugares, y al son de la música de nuestros pueblos (aquí se pueden añadir términos pertinentes, tales como salsa, merengue, milonga) albamos siempre tu glorioso nombre, cantando:

COLOR

Blanco (según ELCA).


Un aporte al desarrollo litúrgico de las comunidades de la ILS.

“No más violencia: El pueblo de Dios exige seguridad, tranquilidad y justicia”
Levíticos  25:18





Segundo domingo después de Navidad


IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

Serie “A”
Segundo domingo después de Navidad
02 de enero de 2011.


ORACIÓN DEL DIA

Todopoderoso Dios: Tú nos has llenado con la nueva luz del Verbo que se hizo carne y habitó entre nosotros. Concede que la luz de nuestra fe brille en todo cuanto hacemos; por tu Hijo Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre.


LECTURAS

Jeremías 31: 7-14 o Eclesiastés 24: 1-12
Salmo 147: 13-21 o Sabiduría 10: 15-21
Glorifica al Señor, oh Jerusalén; alaba a tu Dios, oh Sión, (Sal. 147:13) o Cantamos Señor, a tu santo nombre, (Sab. 10:20)
Efesios 1: 3-14
Juan 1: [1-9] 10-18

PREFACIO PARA NAVIDAD

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, Padre santo, por Jesucristo nuestro Señor. Con el prodigio y misterio del Verbo hecho carne, has abierto los ojos de la fe a una nueva visión radiante de tu gloria; a fin de 2que viendo al Dios hecho visible, fuéramos arrebatados en amor del Dios que no podemos ver. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:

O bien:

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, porque con el nacimiento de tu Hijo se anuncia el comienzo de una nueva historia llena de gracia, de justicia y de verdad. Por eso, con tu iglesia de todos los tiempos y lugares, y al son de la música de nuestros pueblos (aquí se pueden añadir términos pertinentes, tales como salsa, merengue, milonga) alabamos siempre tu glorioso nombre, cantando:

COLOR

Blanco (según ELCA).


Un aporte al desarrollo litúrgico de las comunidades de la ILS.

“No más violencia: El pueblo de Dios exige seguridad, tranquilidad y justicia”
Levíticos  25:18

Primer domingo después de Navidad

IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

Serie “A”
Primer domingo después de Navidad
26 de diciembre de 2010.


ORACIÓN COLECTA

Todopoderoso Dios: Tú te has dado a conocer en tu Hijo, Jesús, el redentor del mundo. Rogamos que su nacimiento como niño humano nos libere de la vieja esclavitud de nuestro pecado; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre.

O bien:

Todopoderoso Dios: maravillosamente creaste y aún más maravillosamente restauraste la dignidad de la naturaleza humana. Permítenos, por tu misericordia, compartir la vida divina de Jesucristo, quien vino a compartir nuestra humanidad, y quien ahora vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre.

LECTURAS

Isaías 63:7-9
Salmo 148
La Gloria del Señor es sobre la tierra y los cielos. (v.13)
Heb. 2: 10-18
Mt. 2:13-23


PREFACIO PARA NAVIDAD

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, Padre santo, por Jesucristo nuestro Señor. Con el prodigio y misterio del Verbo hecho carne, has abierto los ojos de la fe a una nueva visión radiante de tu gloria; a fin de 2que viendo al Dios hecho visible, fuéramos arrebatados en amor del Dios que no podemos ver. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:

O bien:

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, porque con el nacimiento de tu Hijo se anuncia el comienzo de una nueva historia llena de gracia, de justicia y de verdad. Por eso, con tu iglesia de todos los tiempos y lugares, y al son de la música de nuestros pueblos (aquí se pueden añadir términos pertinentes, tales como salsa, merengue, milonga) alabamos siempre tu glorioso nombre, cantando:

COLOR

Blanco (según ELCA).

jueves, 2 de diciembre de 2010

Natividad del Señor


IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA
 Serie “A”
24 de diciembre de 2010.


ORACIÓN COLECTA

Todopoderoso y eterno Dios: Tú hiciste brillar esta santa noche con el esplendor de la luz verdadera. Concede que aquí en la tierra podamos caminar en la luz de la presencia de Jesús y, en el día postrero, despertar a los destellos de su gloria, por tu Hijo, Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre.

LECTURAS

Isaías 9: 2-7
Salmo 96
Alégrense los cielos, y gócese la tierra (V.11)
Tito 2: 11-14
Lc. 2: 1-14 [15-20]


PREFACIO PARA NAVIDAD

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, Padre santo, por Jesucristo nuestro Señor. Con el prodigio y misterio del Verbo hecho carne, has abierto los ojos de la fe a una nueva visión radiante de tu gloria; a fin de 2que viendo al Dios hecho visible, fuéramos arrebatados en amor del Dios que no podemos ver. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:

O bien:

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, porque con el nacimiento de tu Hijo se anuncia el comienzo de una nueva historia llena de gracia, de justicia y de verdad. Por eso, con tu iglesia de todos los tiempos y lugares, y al son de la música de nuestros pueblos (aquí se pueden añadir términos pertinentes, tales como salsa, merengue, milonga) alabamos siempre tu glorioso nombre, cantando:

COLOR

Blanco (según ELCA).


Un aporte al desarrollo litúrgico de las comunidades de la ILS.

“No más violencia: El pueblo de Dios exige seguridad, tranquilidad y justicia”
Levíticos  25:18