IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA
Serie “A”
28 de noviembre de 2010.
ORACIÓN COLECTA
Haz sentir tu poder y ven, oh Señor. Protégenos con tu fuerza y sálvanos de los peligros que por nuestros pecados nos amenazan, pues tú vives y reinas con el Padre y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre.
LECTURAS
Isaías 2: 1-5
Salmo 122
Me alegré cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor. (v. 1)
Me alegré cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor. (v. 1)
Romanos 13: 11-14
Mateo 24: 36-44
Verso: Oh Señor, ¡muéstranos tu amor, y sálvanos! (Salmo 85:7)
PREFACIO
Adviento
En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, Padre Santo, todopoderoso y eterno Dios. Consolaste a tu pueblo con la promesa del Redentor, por el cual también renovarás todas las cosas cuando él regrese a juzgar al mundo en justicia. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales, alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno.
O bien
En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, porque consolaste a tu pueblo con la promesa de la venida del Redentor, para liberarnos de la injusticia, el pecado y la muerte, y en él afirmar nuestra esperanza en el advenimiento de tu reino y su segunda venida. Por eso, con su iglesia de todos los tiempos y lugares, y al son de la música de nuestros pueblos (aquí se pueden añadir términos pertinentes, tales como salsa, merengue, milonga), alabamos para siempre tu glorioso nombre, cantando:
COLOR
Azul o morado (según ELCA).
“No más violencia: El pueblo de Dios exige seguridad, tranquilidad y justicia”
Levíticos 25:18

