lunes, 26 de abril de 2010

Domingo de Pentecostés


IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA
PROPIO : PENTECOSTES
Domingo de Pentecostés

ORACIÓN COLECTA
Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo; así como enviaste sobre tus discípulos el prometido don del Espíritu Santo, contempla a nuestra iglesia y abre nuestros corazones al poder de tu Espíritu. Enciende en nosotros el fuego de tu amor y fortalece nuestras vidas para servir en tu reino, por tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre.
Ó bien
Dios nuestro creador: aunque hay muchas lenguas en la tierra tu Evangelio proclama tu amor a todos los pueblos con un solo lenguaje celestial. Haznos mensajeros de las buenas nuevas, a fin de que, por el poder de tu Espíritu, todo el mundo unido, eleve una sola canción de alabanza, por tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre.

LECTURAS
Hch. 2: 1-21 ó Gen. 11: 1.9
Salmo 104: 25-35. 37
Ro. 8: 14-17 ó Hch. 2: 1-21
Jn. 14: 8-17 [25-27]

Verso: ¡Aleluya! (Sal. 104:37) ó envías tu Espíritu y renueva la faz de la tierra (Sal. 104:31)

PREFACIO
En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanzas, oh Señor, porque derramaste el poder de tu Santo Espíritu que nos une a todos como hermanos en una misma fe y un mismo sentir, sin distinción de raza, ni de color de la piel. Por eso, con tu Iglesia de todos los tiempos y lugares, y al son de las guitarras, violines y panderetas, de nuestro pueblo. Alabamos tu nombre y nos unimos a tu himno eterno.

O bién

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanzas, oh Señor, Padre santo, por Cristo nuestro Señor, quien resucitó de las ataduras de la muerte, y (en este día) como había prometido, derramó su espíritu de Vida y poder sobre sus discípulos escogidos. Por esto toda la tierra se estremece con gozo incontenible. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:

Color: Rojo.

Segundo Domingo después de Pentecostés: La Santa Trinidad


IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

PROPIO: PENTECOSTES
Segundo Domingo después de Pentecostés
La Santa Trinidad


ORACIÓN COLECTA

Todopoderoso Dios, nuestro Padre, que existen en majestad y en misterio, que renuevas y perfeccionas tu creación por tu Espíritu eterno y que revelas tu gloria por nuestro Señor Jesucristo: límpianos de toda duda y temor y capacítanos para alabarte, con tu Hijo y con el Espíritu Santo un solo Dios, que vives y reinas, ahora y siempre.

O bien:
Todo poderoso y eterno Dios, por la confesión en la verdadera fe, tú nos has concedido la gracia de reconocer la gloria de la eterna Trinidad y, en el poder de tu divina majestad, adorar la unidad. Sosténnos firmes en esta fe y adoración, y llévanos al fin a verte en tu gloria eterna, un solo Dios, ahora y siempre.


LECTURAS
Prv. 8: 1-4, 22-31
Salmo 8
Ro. 5: 1-5
Jn. 16: 12-15

Verso: Alabada es tu gloria sobre los cielos. (v.2)


PREFACIO
En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanzas, oh Señor, Padre santo, todopoderoso y eterno Dios. Has revelado tu gloria como gloria también de tu Hijo y del Espíritu Santo: tres personas, de igual majestad, de indivisible esplendor y sin embargo, un solo Señor, un solo Dios, siempre digno de ser a dorado en tu gloria eterna. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:

Color: blanco.

Séptimo Domingo de Pascua


IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

PROPIOS: PASCUA DE RESURRECCION
Séptimo Domingo de Pascua

ORACIÓN COLECTA
Todopoderoso y eterno Dios: tu Hijo nuestro Salvador está contigo en gloria eterna. Danos fe para ver que, fiel a su promesa, está aún entre nosotros y estará con nosotros hasta el fin del mundo; que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre. 

O bien:
Dios, nuestro creador y redentor; tu Hijo Jesús oró que sus discípulos fueran uno. Haz a todos los cristianos uno con él, así como él es uno contigo, a fin de que en paz y armonía, podamos llevar al mundo el mensaje de tu amor; por tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre.


LECTURAS
Hch. 16: 16-34
Salmo 97
Ap. 22: 12-14, 16 y 17, 20 y 21
Jn. 17: 20-26

Verso: Alégrense juntos, en el Señor. (v.12).


PREFACIO
En verdad, es digno justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, Padre santo, todopoderoso y eterno Dios. Pero aún más, debemos alabarte por la gloriosa resurrección de nuestro Señor; porque él es el verdadero Cordero Pascual que se entregó para quitar nuestro pecado, que muriendo, destruyó la muerte, y resucitando, nos ha traído a la vida eterna. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:

O bién:

En verdad, es digno justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, porque con el poder de tu resurrección nos confirmaste que junto a ti nada ni nadie podrá destruir en nosotros la fe y la esperanza de vida de nuestra resurrección, y de ser partícipes de la promesa de tu reino: los cielos nuevos y la tierra nueva en donde mora la justicia. Por eso con tu iglesia de todos los tiempos y lugares, y al son de la música de nuestros pueblos alabamos para siempre tu glorioso nombre, cantando:

Color: blanco.

Sexto Domingo de Pascua


IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

PROPIOS: PASCUA DE RESURRECCION
Sexto Domingo de Pascua

ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, de quien proceden todas las cosas buenas; condúcenos por la inspiración de tu Espíritu a buscar lo recto y, por tu bondad, ayúdanos a hacerlo; por tu Hijo Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre.


LECTURAS
Hch. 16: 9-15
Salmo 67
Ap. 21:10, 22-22:5
Jn. 14:23-29 o Jn. 5: 1-9

Verso: Alégrense las naciones y aclamen con júbilo (v.4).


PREFACIO
En verdad, es digno justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, Padre santo, todopoderoso y eterno Dios. Pero aún más, debemos alabarte por la gloriosa resurrección de nuestro Señor; porque él es el verdadero Cordero Pascual que se entregó para quitar nuestro pecado, que muriendo, destruyó la muerte, y resucitando, nos ha traído a la vida eterna. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:

O bién:

En verdad, es digno justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, porque con el poder de tu resurrección nos confirmaste que junto a ti nada ni nadie podrá destruir en nosotros la fe y la esperanza de vida de nuestra resurrección, y de ser partícipes de la promesa de tu reino: los cielos nuevos y la tierra nueva en donde mora la justicia. Por eso con tu iglesia de todos los tiempos y lugares, y al son de la música de nuestros pueblos alabamos para siempre tu glorioso nombre, cantando:

Color: blanco.

Quinto Domingo de Pascua


IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

PROPIOS: PASCUA DE RESURRECCIÓN

ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, moldea las mentes de tu pueblo fiel en una sola voluntad. Haznos amar lo que tú mandas y desear lo que prometes, a fin de que, aún con todos los cambios en este mundo, nuestros corazones estén fijos en donde hay verdadero gozo; por tu Hijo Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre.

LECTURAS
Hch. 11: 1-18
Salmo 148
Ap. 21: 1-6
Jn. 13: 31-35

Verso: La gloria del Señor es sobre la tierra y los cielos. (v.13)

PREFACIO
En verdad, es digno justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, Padre santo, todopoderoso y eterno Dios. Pero aún más, debemos alabarte por la gloriosa resurrección de nuestro Señor; porque él es el verdadero Cordero Pascual que se entregó para quitar nuestro pecado, que muriendo, destruyó la muerte, y resucitando, nos ha traído a la vida eterna. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:

O bién:

En verdad, es digno justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, porque con el poder de tu resurrección nos confirmaste que junto a ti nada ni nadie podrá destruir en nosotros la fe y la esperanza de vida de nuestra resurrección, y de ser partícipes de la promesa de tu reino: los cielos nuevos y la tierra nueva en donde mora la justicia. Por eso con tu iglesia de todos los tiempos y lugares, y al son de la música de nuestros pueblos alabamos para siempre tu glorioso nombre, cantando:

Color: blanco.

miércoles, 14 de abril de 2010

Cuarto Domingo de Pascua

IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

PROPIOS: PASCUA DE RESURRECCIÓN



ORACIÓN COLECTA

Dios de todo poder: tú llamaste de la muerte a nuestro Señor Jesús, el gran pastor de las ovejas. Envíanos como pastores a rescatar a los perdidos, a sanar a los heridos y a alimentarnos unos a otros con conocimiento y entendimiento, por tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre.


LECTURAS

Hch. 9: 36-43
Salmo 23
Ap. 7: 9-17
Jn. 10: 22-30

Verso: El Señor es mi pastor; nada me faltará (v.1)


PREFACIO

En verdad, es digno justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, Padre santo, todopoderoso y eterno Dios. Pero aún más, debemos alabarte por la gloriosa resurrección de nuestro Señor; porque él es el verdadero Cordero Pascual que se entregó para quitar nuestro pecado, que muriendo, destruyó la muerte, y resucitando, nos ha traído a la vida eterna. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:

O bién:
En verdad, es digno justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, porque con el poder de tu resurrección nos confirmaste que junto a ti nada ni nadie podrá destruir en nosotros la fe y la esperanza de vida de nuestra resurrección, y de ser partícipes de la promesa de tu reino: los cielos nuevos y la tierra nueva en donde mora la justicia. Por eso con tu iglesia de todos los tiempos y lugares, y al son de la música de nuestros pueblos alabamos para siempre tu glorioso nombre, cantando:


Color: blanco.

Tercer domingo de pascua


IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

PROPIOS: PASCUA DE RESURRECCION


ORACIÓN COLECTA
Oh Dios por la humillación de tu Hijo, levantaste este mundo caído, rescatándonos de la desesperación de la muerte. Concede a tu pueblo fiel compartir los gozos que son eternos; por tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y siempre.

LECTURAS
Hch. 9: 1-6 [7-20]
Salmo 30
Apc. 5: 11-14
Jn. 21: 1-19

Texto del día: Has cambiado mi lamento en danzas, (v.12)

PREFACIO
En verdad, es digno justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, Padre santo, todopoderoso y eterno Dios. Pero aún más, debemos alabarte por la gloriosa resurrección de nuestro Señor; porque él es el verdadero Cordero Pascual que se entregó para quitar nuestro pecado, que muriendo, destruyó la muerte, y resucitando, nos ha traído a la vida eterna. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:

O bién:
En verdad, es digno justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracia y alabanza, oh Señor, porque con el poder de tu resurrección nos confirmaste que junto a ti nada ni nadie podrá destruir en nosotros la fe y la esperanza de vida de nuestra resurrección, y de ser partícipes de la promesa de tu reino: los cielos nuevos y la tierra nueva en donde mora la justicia. Por eso con tu iglesia de todos los tiempos y lugares, y al son de la música de nuestros pueblos alabamos para siempre tu glorioso nombre, cantando:

Color: blanco.