sábado, 24 de julio de 2010

11vo. Domingo después de Pentecostés

IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

PROPIO 14
08 de Agosto de 2010


ORACIÓN COLECTA

Todopoderoso y eterno Dios: tú siempre estás más presto a escuchar que nosotros a orar; y a darnos más de lo que nosotros deseamos o merecemos. Derrama sobre nosotros la abundancia de tu misericordia, perdónanos aquellas cosas que infunden temor a nuestra conciencia y dándonos aquellas cosas buenas que no somos dignos de pedir, salvo por los méritos de tu Hijo; Jesucristo nuestro Señor.


LECTURAS

Génesis 15: 1-6
Salmo 33: 12-22
Sea tu misericordia, oh Señor, sobre nosotros, según ponemos nuestra confianza en ti. (V. 32)
Hebreos 11: 1-3, 8-16
Lucas 12: 32-40


Verso. Tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos. Hebreos 11:1.


PREFACIO

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, Padre santo, por Cristo nuestro Señor; quien en el primer día de la semana triunfó sobre la muerte y la tumba, y por su gloriosa resurrección nos abrió el camino de la vida eterna. Así pues, con la Iglesia en la tierra y los coros celestiales, alabamos tu nombre y nos unimos a tu himno eterno. 


Color: Verde.


“No más violencia: El pueblo de Dios exige seguridad, tranquilidad y justicia”
Levíticos  25:18

10o. Domingo después de Pentecostés


IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

PROPIO 13
 01 de Agosto de 2010


ORACIÓN COLECTA

            Padre lleno de gracia: tu bendito Hijo descendió del cielo para ser el pan verdadero que da vida al mundo. Dános de este pan a fin de que él viva en nosotros y nosotros en él, Jesucristo nuestro Señor.

Para el año C.

Todopoderoso Dios, juez de todos nosotros: Tú has colocado en nuestras manos la riqueza que llamamos nuestra. Por tu Espíritu, dános tal sabiduría para que nuestras posesiones no lleguen a ser una maldición en nuestras vidas, sino instrumento de bendición por tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

LECTURAS

Eclesiastés 1:2, 12-14; 2:18-23
Salmo 49: 1-11
Nadie puede redimirse a sí mismo, ni pagar a Dios su propio rescate, (v.6)
Colosenses 3: 1-11
Lucas 12: 13-21


Verso. Jesús le contestó: -El que me ama, hace caso de mi Palabra; y mi Padre lo amará y mi Padre y yo vendremos a vivir con él. (Juan 14:23)


PREFACIO

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, Padre santo, por Cristo nuestro Señor; quien en el primer día de la semana triunfó sobre la muerte y la tumba, y por su gloriosa resurrección nos abrió el camino de la vida eterna. Así pues, con la Iglesia en la tierra y los coros celestiales, alabamos tu nombre y nos unimos a tu himno eterno. 


Color: Verde.


“No más violencia: El pueblo de Dios exige seguridad, tranquilidad y justicia”
Levíticos  25:18

9no. Domingo después de Pentecostés

IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

PROPIO 12
 25 de Julio de 2010


ORACIÓN COLECTA

Oh Dios: tus oídos siempre están atentos a las oraciones de tus siervos. Abre nuestros corazones y nuestras mentes a ti, a fin de que podamos vivir en armonía con tu voluntad y recibir los dones de tu Espíritu: por tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

LECTURAS

Génesis 18: 20-32
Salmo 138
Tu misericordia, oh Señor, es para siempre; no desampares la obra de tus manos. V.9)
Colosenses 2: 6-15 [16-19]
Lucas 11:1-13


Verso: Le respondió Simón Pedro: “Señor. ¿donde quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna. Juan 6:68


PREFACIO

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, Padre santo, por Cristo nuestro Señor; quien en el primer día de la semana triunfó sobre la muerte y la tumba, y por su gloriosa resurrección nos abrió el camino de la vida eterna. Así pues, con la Iglesia en la tierra y los coros celestiales, alabamos tu nombre y nos unimos a tu himno eterno. 


Color: Verde.



 “No más violencia: El pueblo de Dios exige seguridad, tranquilidad y justicia”
Levíticos  25:18

jueves, 1 de julio de 2010

8vo. Domingo después de Pentecostés

IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA

PROPIO 11
 18 de Julio de 2010


ORACIÓN COLECTA

Derrama sobre nosotros, oh Señor, el espíritu de reflexión para pensar y hacer lo correcto, a fin de que nosotros, que no podemos siquiera existir sin ti, tengamos la fortaleza necesaria para vivir conforme a tu voluntad; por tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

O bien (año C)

Oh Dios: tú ves cuán ocupados estamos en tantas cosas. Haznos atentos a tus enseñanzas y guíanos a escoger lo único que no nos será arrebatado, Jesucristo nuestro Señor. 


LECTURAS

Génesis 18: 1-10ª
Salmo 15
Señor, ¿quién morará en tu santo monte? (v.1)
Colosenses 1: 15-28
Lucas 10: 38-42


Verso: Así será mi Palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.  (Is. 55:11)



PREFACIO

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, Padre santo, por Cristo nuestro Señor; quien en el primer día de la semana triunfó sobre la muerte y la tumba, y por su gloriosa resurrección nos abrió el camino de la vida eterna. Así pues, con la Iglesia en la tierra y los coros celestiales, alabamos tu nombre y nos unimos a tu himno eterno. 


Color: Verde.