IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA
PROPIOS
Primer Domingo después de Pentecostés
La Santa Trinidad
ORACIÓN COLECTA
Todopoderoso Dios, nuestro Padre, que existen en majestad y en misterio, que renuevas y perfeccionas tu creación por tu Espíritu eterno y que revelas tu gloria por nuestro Señor Jesucristo: límpianos de toda duda y temor y capacítanos para alabarte, con tu Hijo y con el Espíritu Santo un solo Dios, que vives y reinas, ahora y siempre.
O bien:
Todo poderoso y eterno Dios, por la confesión en la verdadera fe, tú nos has concedido la gracia de reconocer la gloria de la eterna Trinidad y, en el poder de tu divina majestad, adorar la unidad. Sosténnos firmes en esta fe y adoración, y llévanos al fin a verte en tu gloria eterna, un solo Dios, ahora y siempre.
LECTURAS
Prv.8: 1-4, 22-31
Salmo 8
Ro. 5: 1-5
Jn. 16: 12-15
Verso: Alabada es tu gloria sobre los cielos. (v.2)
PREFACIO
En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanzas, oh Señor, Padre santo, todopoderoso y eterno Dios. Has revelado tu gloria como gloria también de tu Hijo y del Espíritu Santo: tres personas, de igual majestad, de indivisible esplendor y sin embargo, un solo Señor, un solo Dios, siempre digno de ser adorado en tu gloria eterna. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno:
Color: blanco.

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