jueves, 2 de diciembre de 2010

Cuarto domingo de Adviento

IGLESIA LUTERANA SALVADOREÑA
 Serie “A”
19 de diciembre de 2010.


ORACIÓN COLECTA

Haz sentir tu poder y ven, oh Señor. Quita el estorbo de nuestros pecados y prepáranos para la celebración de tu nacimiento, a fin de que te recibamos con gozo y te sirvamos siempre; pues tu vives y reinas con el Padre y con el Espíritu Santo, ahora y siempre.


LECTURAS

Isaías 7: 10-16
Salmo 80: 1-7, 16-18
Haz resplandecer tu rostro y seremos salvos. (v.7)
Romanos 1: 1-7
Mateo 1: 18-35


Verso: “La virgen quedará en cinta y tendrá un hijo, al que pondrán por nombre Emanuel” (Mt. 1: 23)

PREFACIO

Adviento

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, Padre Santo, todopoderoso y eterno Dios. Consolaste a tu pueblo con la promesa del Redentor, por el cual también renovarás todas las cosas cuando él regrese a juzgar al mundo en justicia. Así pues, con la iglesia en la tierra y los coros celestiales, alabamos tu nombre y nos unimos a su himno eterno.

O bien

En verdad es digno, justo y saludable que en todo tiempo y en todo lugar te demos gracias y alabanza, oh Señor, porque consolaste a tu pueblo con la promesa de la venida del Redentor, para liberarnos de la injusticia, el pecado y la muerte, y en él afirmar nuestra esperanza en el advenimiento de tu reino y su segunda venida. Por eso, con su iglesia de todos los tiempos y lugares, y al son de la música de nuestros pueblos (aquí se pueden añadir términos pertinentes, tales como salsa, merengue, milonga), alabamos para siempre tu glorioso nombre, cantando:



COLOR

Azul o morado (según ELCA).


Un aporte al desarrollo litúrgico de las comunidades de la ILS.

“No más violencia: El pueblo de Dios exige seguridad, tranquilidad y justicia”
Levíticos  25:18



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